4 (no sencillos) pasos para cambiar

change

 

Si algo no te gusta,
si estás inconforme,
si algo se siente incorrecto,
si crees que debes cambiar algo,
tal vez puedas hacerlo en estos 4 pasos:

1. Cuestiona
2. Inspírate
3. Actúa
4. Disfruta la incomodidad

En mi caso, me he dado cuenta que la mayoría de los cambios que he hecho en mi vida (principalmente de hábitos) han sido a través de estos pasos.

No son sencillos, pero ¿quién dijo que los cambios son fáciles?

Inténtalo a ver qué tal te resulta.

1. Cuestiona
Hazte preguntas. Preguntas fuertes, preguntas incómodas, preguntas reveladoras. Cuestiona tu entorno, al estatus quo. Y sobre todo cuestiónate a ti mismo. Identifica eso que por ahora “es normal” o “habitual”, pero que tal vez no debería serlo. Pregúntate si hay otras opciones. Investiga qué te detiene a intentar algo distinto.

2. Inspírate
Es muy probable que alguien ya se haya cuestionado lo mismo que tú. Busca a esas personas e inspírate de ellas. Googlea, visita blogs, lee libros, ve videos, busca documentales, únete a grupos, ve a una clase. Te darás cuenta que no estás solo. Usa las recetas de alguien más y adáptalas a tu propia realidad.

3. Actúa
Entra en acción, empieza poco a poco, por donde sea. Modifica algo. Toma decisiones drásticas si es necesario. No importa lo que hagas, da el primer paso y ya no regreses.

4. Disfruta la incomodidad
Los cambios no son cómodos. Te enfrentarás a una resistencia. Querrás regresar al confort, a lo que te es familiar. No lo hagas. Disfruta la incomodidad. Contempla esa fricción como parte del cambio, dale la bienvenida. Te sentirás con vida, te sentirás mejor.

Así, sin darte cuenta,
estarás en un nuevo lugar.
En uno con más sentido.

Hola, soy Pedro y ayudo a las personas a crear una vida más ligera.

En el año 2013 descubrí el minimalismo como estilo de vida y a partir de entonces empecé un viaje que me ha llevado a reencontrarme conmigo mismo y con aquello que me hace feliz.

No creo en las vidas perfectas ni en los cambios milagrosos. Creo en el poder de hacernos mejores preguntas y tomar decisiones más conscientes acerca de cómo queremos vivir.

Mi misión es usar mi creatividad para ayudar a las personas encontrar su propio camino (honesto y genuino) hacia una vida minimal.

Lo hago a través de…

Mi blog y mi podcast

Libros

Coaching 1:1

Cursos online

Talleres presenciales

Conferencias

Redes sociales (IG y FB)

Suscríbete a mi lista de correos y recibe algunas reflexiones esporádicas y noticias de mis proyectos (no SPAM, lo prometo)

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La vida mindful (mi canal en YouTube)

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Tenía tiempo con ganas de crear un canal en YouTube para compartir algunas ideas de manera audiovisual.

Revisando los temas de los que quería hablar me di cuenta que tengo más interés en compartir tópicos relacionados con mindfulness, así que decidí nombrar a mi canal: 

La vida mindful

Lo que pretendo con esto es compartir experiencias y aprendizajes relacionados con mindfulness y meditación. Transmitiéndolos de una manera simple, cotidiana y ligera.

Si te interesa aprender a meditar o a practicar mindfulness, te invito a suscribirte al canal y a estar al pendiente de los próximos videos.

Gracias por leer este blog, por compartir y por inspirarme a seguir creando.

El minimalismo no es para mí

el minimalismo no es para mí

Algunas personas piensan que jamás podrían ser minimalistas y lo entiendo, pues ésta es una filosofía que se presta a muchos malentendidos.

Se cree que el minimalismo es:

– Limitarse a vivir con poco
– Privarse de lujos y placeres
– Renunciar a lo que te gusta

Si yo pensara que el minimalismo se trata de esto, tampoco me agradaría la idea.

Sin embargo, conocer el verdadero significado de este estilo de vida puede ser la clave para que más personas se den cuenta de lo maravilloso que es (y al menos le den una oportunidad).

A cuatro años de vivir bajo esta filosofía, puedo decir que el minimalismo es todo lo contrario a limitarse, privarse o renunciar a cosas.

El minimalismo es:

– Dejar ir las cosas que te limitan
– Disfrutar verdaderos los lujos y placeres
– Tener más de lo que en realidad te gusta

Minimalismo no es limitarse, sino de eliminar lo que te limita innecesariamente. Pertenencias que limitan tu espacio, compras que limitan tu libertad, distracciones que limitan tu tiempo, paradigmas que limitan tu verdadera forma de ser.

Minimalismo no es es privarse de lujos, sino abrirle la puerta a lujos de verdad: el lujo de vivir con calma, el lujo de tener tiempo libre, el lujo de vivir ligero, el lujo de hacer cosas increíbles, el lujo de no tener apegos, el lujo de tener paz mental.

Minimalismo no es renunciar a lo que te gusta, sino renunciar a lo que NO te gusta: al estrés, a la insatisfacción, al ruido, a la pesadumbre. Renunciar a viejas creencias para darle la bienvenida a nuevas experiencias más valiosas y significativas.

Recuerda: el minimalismo no se trata tanto de lo que dejas ir sino de lo que te permites recibir.

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¿Te gustaría ahondar en este estilo de vida?

Quizá te sirva unirte al seminario online “Simplifiquemos juntos”. Un curso de 4 semanas donde aprenderás a simplificar tus pertenencias, tus hábitos de consumo, tus distracciones y tu mente. Todo en pro de una vida más simple y con más sentido.

Más información AQUÍ

Amor minimalista

minimal love

Las relaciones son complicadas, pero ¿realmente tienen que ser así?

Si el minimalismo tiene la capacidad de ayudarnos a simplificar nuestras pertenencias o nuestro consumo, creo que también puede ayudarnos a simplificar nuestras relaciones.

¿Cómo podemos cultivar relaciones más simples, pero al mismo tiempo más significativas? ¿Cómo podemos crear una relación de amor minimalista?

Quizá podemos resumirlo en dos sencillos (aunque no fáciles) pasos:

1. Identificar qué es lo importante en la relación
2. Eliminar todo lo que estorba

Empecemos por analizar y cuestionar qué es lo que verdaderamente importa.

¿Cuál es la esencia de la relación?
¿Qué queremos realmente?
¿Qué le da significado?
¿Cómo nos nutrimos el uno al otro? 

Cada quien tendrá sus respuestas, pero estoy seguro que si respondemos con honestidad descubriremos que el sustento de una relación es sencillo y profundo. Es humano, amoroso y conmovedor. Las relaciones genuinas existen para ayudarnos a ser mejores personas. Amamos para darle sentido a nuestra vida.

El problema es que nuestras relaciones suelen nublarse con cosas innecesarias que nos distraen de lo importante.

Entonces, el segundo paso para crear una relación minimalista consiste en reconocer y eliminar esos ingredientes que, además de no ser esenciales, son un estorbo.

¿Qué cosas materiales nos distraen de centrarnos en lo más valioso?
¿Qué actitudes innecesarias nos alejan de vivir una relación enriquecedora?
¿Qué etiquetas o paradigmas sociales podemos simplemente ignorar en pro de la relación?
¿Qué expectativas o deseos egocéntricos nos impiden ver lo más profundo de la otra persona?

Definitivamente, eliminar lo innecesario en este caso no es tan fácil como deshacerse de un viejo pantalón. Pero pienso que poco a poco (día con día) podemos trabajar en simplificar nuestras relaciones eliminando lo innecesario y enfocándonos en lo importante.

Empieza hoy: elige una relación de cualquier tipo, identifica qué es lo verdaderamente valioso y pregúntate qué puedes eliminar para mejorarla.

De preferencia haz el trabajo en conjunto con la otra persona. Siéntense a platicar de esto. Si no es posible, no te frustres si la otra parte de la relación no hace lo que tú quisieras, concéntrate en tu propios cambios.

Es posible que haciendo este análisis descubras que ciertas relaciones no tienen nada de valor y sólo te generan malestar. Tal vez lo que debes eliminar es la relación en sí (por el bien de ambos).

Nuestra vida entera se basa en relaciones y es nuestra decisión mantenerlas simples, profundas y significativas.

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Seminario online: Simplifiquemos juntos

Acabo de lanzar la convocatoria a un seminario para personas de todo el mundo que estén en busca de una vida más simple.

Son 4 semanas de retos e inspiración para simplificar en comunidad.

Si deseas tomar el seminario, puedes ver todos los detalles AQUÍ

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¡Gracias por leer y compartir!

La vida es caos

La vida es caos

La vida nunca dejará de ser caótica.

El caos es inherente a la vida. Es natural. Es inevitable.

Siempre habrá problemas
Siempre habrá eventos inesperados
Siempre habrá pérdidas
Siempre habrá imperfección
Siempre habrá algo que nos hará tambalear

A veces olvidamos esto y vamos por la vida buscando que “todo esté en orden”

Creemos que cuando tal o cual cosa suceda todo estará “en su lugar”.

Vivimos con la ilusión de que allá, en el futuro, existe una vida sin nada de qué preocuparse.

Queremos escapar del caos.

Pero es imposible.

Entonces tenemos 2 opciones:

1. Frustrarnos intentando lograr un orden absoluto en nuestra vida
2. Regocijarnos en el caos

La primera opción ya le he intentado y no he me dado resultados.
La segunda me parece más sabia.

¿Cómo sería la vida si en lugar de pelearnos con el caos, lo abrazamos?
¿Qué pasaría si aceptamos la inestabilidad como algo natural?
¿Qué tal si nos metemos a bañar al mar de la incertidumbre?

Quizá dejaríamos de ver la vida como una cadena de tareas por terminar y empezaríamos a disfrutar cada reto con curiosidad, atención y gratitud.

Aceptar el caos NO significa pasividad.

Podemos dar lo mejor de nosotros
Podemos actuar para que el mundo sea un mejor lugar para vivir
Podemos esforzarnos por ser mejores personas
Podemos simplificar para centrarnos en lo importante

Pero no podemos eliminar el caos.

Lo único que podemos hacer es rendirnos ante él.

Y en el mejor de los casos encontrarle sabor y disfrutarlo como un ingrediente más de nuestra existencia.

Disfrutar el caos es disfrutar la vida en su más pura esencia.

8 consejos para iniciar una vida minimalista

quiero ser minimalista la vida minimal

Desde que empecé a simplificar mi vida en el 2014 hasta hoy, he aprendido algunas cosas que me gustaría compartir con quienes desean iniciar en el minimalismo.

Aquí van:

1. Inspírate constantemente

Llénate de inspiración todos los días. Encuentra blogs, canales de YouTube, libros y todo lo que te ayude a mantenerte con ganas de adoptar a fondo este estilo de vida. (Al final del post encontrarás una lista de recomendaciones)

Una vez que ya te hayas inspirado lo suficiente, te recomiendo disminuir un poco el consumo de información acerca de minimalismo. Puede llegar un punto en el cual esto te sature y te distraiga de realmente ACTUAR en pro de una vida más simple.

2. Ten claro tu para qué

¿Cuál es la razón por la cual quieres llevar una vida minimalista? ¿Vivir con menos estrés? ¿Poner orden a tu vida? ¿Mejorar tu salud? ¿Mejorar tus finanzas? ¿Tener más armonía en tu trabajo? Cualquiera que sea tu motivación, es muy importante que lo tengas claro y lo recuerdes constantemente.

Procura que tu razón sea genuina y profunda. Esto te ayudará a no perder tu motivación y a abordar este proceso con mayor sentido.

3. Empieza por depurar

Creo que por aquí hemos empezado la mayoría de los que adoptamos el minimalismo. Depurar es una gran manera de empezar a experimentar cambios y comprender la importancia de perderle el apego a nuestras pertenencias.

Revisa todas las cosas que posees, decide cuáles son las que realmente tiene sentido conservar y deja ir todo lo demás.

4. Consume menos, vive más

Evita comprar cosas que no necesitas. Deja de traer más pertenencias a tu vida. Mejor céntrate en vivir experiencias. Aprende cosas nuevas, platica con tus seres queridos, ahorra para viajar, desarrolla tus habilidades culinarias, haz algo creativo, escribe tu propio blog.

Descubre cómo las experiencias pueden darte mucha más alegría que las compras.

5. Haz tiempo para la calma

Casi todos pensamos que estamos ocupados, cuando en realidad estamos distraídos. Empieza a eliminar distracciones y haz tiempo para la calma. Desconéctate de las redes sociales, deja tu teléfono en un cajón, deja de ver tantas series, empieza a decirle “no” a esos compromisos que en el fondo no quieres hacer.

Haz tiempo para ver por la ventana, leer un libro, tomar té en silencio, caminar, jugar con tu mascota, cualquier cosa que te produzca una sensación de calma. No veas esto como un lujo, sino como una necesidad.

6. No te apresures

No intentes simplificar de un día para otro. Los mejores cambios son los que se cultivan con el paso tiempo.  Ten mucha paciencia, sobre todo contigo. No te regañes si caes en viejos hábitos. Simplemente manténte en el camino. A paso firme y sin correr.

Recuerda que el minimalismo no es una meta.

7. No te compares

Vive el minimalismo a tu manera. Evita compararte con personas que escriben o hablan del tema. Muchos de ellos llevan más de 10 años en esto. No te dejes llevar por las fotos de espacios super vacíos que hay en internet. Esto puede hacerte daño en el sentido de que sentirás que “no eres suficientemente minimalista”. Toma en cuenta que el minimalismo no es la forma, sino el fondo.

8. No intentes convencer a nadie

Cuidado con esto. Si tu pareja, tu familia o tus amigos no quieren ser minimalistas, no intentes convencerlos. Lo único que puedes hacer es inspirarlos con tu propio ejemplo. Sé paciente con los demás. Céntrate en tu propio cambio.

Si vives con alguien que acumula demasiado y sientes que tus espacios no son lo suficientemente minimalistas, déjalo pasar. Hay muchos otros aspectos de tu vida en los que puedes trabajar, como en tus hábitos o en tus emociones.

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Si te interesa llevar el minimalismo de la teoría a la práctica con una guía, herramientas y retos, te invito a inscribirte a mi curso online “Del caos a la calma”.

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Recomendaciones de blogs y canales de youtube acerca de minimalismo:

En inglés

Estos son los autores que me inspiraron a mí en un inicio:
Leo Babauta
Courtney Carver
Joshua Becker

También puedes leer:
The Minimalists
No Side Bar

Podcast:
The Minimalists
The Slow Home Podcast

Documental:
Minimalism

Libros:
The Power of Less <– esto fue lo primero que me motivó a ser minimalista
Simplify
Soulful Simplicity

En español

Blogs:
Sencillez Plena
Vale de Oro
Minimalspot
Hogar y orden
La morada simple
Objetivo Simple y Feliz

YouTube:
Minimalistamente ¡Super recomendado!
Mimo Minimal

¿Conoces algo más?
¡Por favor déjalo en los comentarios!

Lo normal no siempre es lo mejor

El hecho de que las cosas siempre hayan sido de una manera, no quiere decir que deban seguir siendo así.

Algo grandioso sucede cuando nos damos cuenta de esto. Cuando nos atrevemos a cuestionar lo normal, surge la oportunidad de cambiar para mejorar.

Muchas cosas han cambiado gracias a aquellos que cuestionaron lo normal y decidieron hacer algo al respecto.

Era normal que hubiera esclavos.
Era normal que las mujeres no votaran.
Era normal que los maestros golpearan a los niños en la escuela.

Todo esto era normal, pero no era lo mejor. Ahora ya no es lo normal.

Hoy, muchas personas estamos actuando a favor de nuevos cambios que vienen del mismo razonamiento.

Es normal usar popotes, pero no es lo mejor para el planeta.
Es normal comer animales, pero no es lo mejor para ellos (ni para nosotros)
Es normal que los hombres dominen, pero no es lo mejor para nuestra sociedad.
Es normal que la política sea un negocio, pero no es lo mejor para el país.
Es normal estar estresados, pero no es lo mejor para nuestro cuerpo.
Es normal comprar y acumular sin sentido, pero no es lo mejor para nuestra felicidad.

Ahora pregúntate ¿qué otras cosas son normales actualmente, pero no necesariamente correctas?

Observa tus hábitos y los hábitos de la sociedad con una mirada crítica. Trata de identificar costumbres que se consideran normales, pero que quizás no son las ideales. Trata de ir más allá de lo obvio. Atrévete a incomodarte a ti mismo .

No quiero dar ejemplos porque podría desviar el propósito de este texto.

Simplemente tómate un momento para cuestionar lo normal, lo que siempre haces, lo que todos hacen, lo que “está bien porque así son las cosas”. ¿Hay algo que podrías cambiar para tu propio bien o el de tu comunidad? No tiene que ser un gran cambio social, puede ser algo personal que inicie con un cambio de percepción.

Empieza a actuar en función de lo adecuado, no de “lo normal”.

El minimalismo no es la meta

El minimalismo no es la meta,
es el camino.

No eres minimalista cuando tu casa luce de cierta manera. O cuando logras tener la mínima cantidad de pertenencias. Eres minimalista cuando tu forma de ver la vida ha cambiado. Cuando te has dado cuenta que existe una mejor manera de vivir: más simple, con más libertad, más amor, más calma, menos apegos, menos consumo y menos distracciones.

Una vez que sabes eso y decides hacer los cambios necesarios en tu vida, lo demás no importa tanto. Puedes cambiar poco a poco, puedes empezar por donde gustes, puedes equivocarte, puedes detenerte, puedes simplificar a tu propio ritmo.

Empieza firme, pero no sientas prisa. Recuerda que no hay un destino al cual llegar. No es una competencia. Es tu vida, tu minimalismo y tu propia manera de vivirlo.

El minimalismo no se vive de afuera hacia adentro, sino de adentro hacia afuera.

Actitudes vs metas (para el año nuevo)

actitud

Hace tiempo que he dejado de ponerme metas específicas al empezar el año.

En su lugar me propongo cultivar actitudes.

No digo que una opción sea mejor que otra, simplemente que a mí me ha funcionado mejor la segunda.

La principal diferencia entre ponerse metas y cultivar actitudes es que las metas son objetivos puntuales (por ejemplo bajar de peso), en cambio cultivar una actitud es algo integral y de raíz (por ejemplo llevar una vida saludable).

Cultivar una actitud significa trabajar día con día en desarrollar una manera de pensar y actuar alineada a un valor en particular.

Algunos ejemplos pueden ser:

– Cuidar tu salud
– Vivir con aceptación
– Desarrollar una mente pro-activa
– Aprender a lidiar con el miedo
– Desafiar tu zona de confort
– Actuar con compasión
– Vivir una vida simple
– Practicar la gratitud
– Etc.

El reto consiste en cultivar una actitud a lo largo de todo el año. Primero sembrándola en tu mente y después llevándola a la práctica a través acciones, decisiones y comportamientos.

Lo interesante de esto es que:

– Trabajas de adentro hacia afuera
– Los resultados se dan como una consecuencia y no como una obligación
– Puedes mantenerte motivado aunque los resultados no se den de inmediato
– La actitud cultivada se queda contigo para siempre

Muchas de las cosas que he logrado en este año se dieron a raíz de cultivar una actitud. Claro, aún sigo aprendiendo y me faltan cosas por mejorar, pero siento que voy por buen camino.

Si crees que cultivar una nueva actitud para el año que está por comenzar es una buena idea para ti, a continuación te comparto algunas recomendaciones que quizá puedan serte de utilidad.

Consejos para cultivar una nueva actitud

Elige una solamente
Si te propones cambiar muchas cosas te abrumarás y no podrás enfocarte. Te recomiendo elegir sólo una actitud para cultivar este año. No te preocupes por dejar otras fuera. Elige la que consideres más importante en este momento.

Investiga y llénate de inspiración
Aprende acerca de la actitud que hayas decidido cultivar. Encuentra libros, blogs, podcasts, canales de youtube y todo lo necesario para llenarte de información. Trata de mantenerte con inspiración leyendo un par de artículos del tema diariamente. Si puedes rodéate de personas que estén en el mismo camino que tú.

Cuéntale a tus seres queridos
Platícale lo que quieres lograr a las personas que te rodean. Diles cuál es la actitud que estás intentando cultivar y por qué. Pídeles que te apoyen ya sea respetando tus decisiones o motivándote a seguir tu propósito cuando te salgas del camino.

Presta atención a tus decisiones
Siempre que tomes una decisión -por más pequeña que sea- revisa si corresponde a la actitud que estás tratando de cultivar. Quizás no siempre lo logres, pero al menos te estarás dando cuenta de tus patrones y poco a poco podrás irlos cambiando.

Ponte retos
Una buena manera de hacer esto más divertido y tener avances es ponerte retos relacionados con la actitud que estás cultivando. Descubre si eres capaz de ir más allá de tu comodidad y de tus patrones de conducta.

No te castigues
Trata de mantener auto-compasión. Trátate bien aún cuando no actúes de la manera ideal. Esto no significa que debas resignarte o tomarte las cosas a la ligera. Más bien se trata de decir “ok, me equivoqué, pero en lugar de regañarme, seguiré intentándolo con amor a mí mismo”.

Sé paciente
Estos cambios toman tiempo. Hay caídas y levantadas. Reconoce que cada día cuenta. Cada decisión es un avance. Hazlo poco a poco. Te darás cuenta que al terminar el año habrás avanzado muchísimo.

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Mi actitud para el 2018

Mi propósito para este año es: ir más allá de mi zona de confort

Los siguientes son sólo ejemplos de cómo pienso aplicar esta actitud en áreas específicas. No significa que me limitaré a estos objetivos. Más bien son ideas que tengo en mente, sin que esto implique que no pueda cultivar dicha actitud en otros aspectos de mi vida.

– Escribir para el blog es una zona de confort que quiero superar. Quiero dejar de estar “detrás del teclado” y empezar a interactuar más con las personas de manera vivencial.

– Siento que el ejercicio físico que hago es demasiado cómodo. Intentaré ir un poco más allá de mi confort retándome a hacer rutinas un poco más exigentes.

– Quiero retarme a meditar por tiempo más prolongado. Si bien he logrado hacer de la meditación un hábito, siento que es tiempo de ir más allá de la duración que normalmente hago.

– Me parece que este año me volví un poco limitado en cuanto a mi convivencia social. Me gustaría ir más allá de mi zona segura y ver qué pasa si convivo con gente nueva o con personas que hace tiempo no veo.

¿Y tú?

Si te fijas en mi ejemplo, cultivar una actitud no es para nada algo pequeño. Por el contrario, creo que es como “trabajar la tierra para que nazcan más y mejores frutos”.

¿Qué actitud te gustaría cultivar para este año que está por comenzar?