Meditar es aburrido ¡por eso funciona!

Todas las desgracias del ser humano derivan del hecho de no ser capaz de estar tranquilamente sentado y solo en una habitación

Blaise Pascal

Seamos honestos, sentarse en silencio y en quietud a sentir la respiración no es la actividad más entretenida del mundo. Hay miles de cosas más emocionantes y urgentes que uno puede hacer antes de ponerse a meditar. 

Sin embargo, es precisamente ahí, en la relación que entablamos con el aburrimiento, donde podemos encontrar la puerta a la felicidad tanto que buscamos.

En la meditación, uno se hace amigo del aburrimiento. Y cuando uno se hace amigo del aburrimiento, puede sentirse pleno en todo momento. Sin necesidad de estímulos constantes. Sin necesidad de llenarse de entretenimiento, placeres, pertenencias o reconocimiento.

Hacerse amigo del aburrimiento es saber estar solo.

Hacerse amigo del aburrimiento es encontrar alegría en la sencillez.

Hacerse amigo del aburrimiento es aprender a escuchar, a esperar, a respetar.

Hacerse amigo del aburrimiento es fortalecer nuestra tolerancia a la incomodidad.

Hacerse amigo del aburrimiento es conocernos y aceptarnos tal como somos.

Hacerse amigo del aburrimiento es comprender la naturaleza del universo.

Hacerse amigo del aburrimiento es dejar de buscar afuera lo que sólo se puede encontrar adentro.

No es conformismo, sino libertad. Libertad de moverse por la vida sintiéndose contento. Libertad para hacer lo que uno considere óptimo, pero no desde el deseo, ni la evasión. Sino desde la completud. Sin nada que ganar, sin nada que perder.

Así que cuando medites, no busques sentir nada extraordinario, porque no lo lograrás.

Mejor entrégate al aburrimiento. Conócelo, disfrútalo y ámalo hasta que se convierta en tu mejor amigo.

Abrazar todas las emociones: Entrevista a Jane Terrazas

Con esta entrevista a Jane Terrazas (artista y activista) inauguro esta sección del blog de Meditantes, donde le hago 5 preguntas a personas que:

· Practican algún tipo de meditación
· Lo hacen de manera constante
· Llevan más de un año meditando

Empecemos…

1. ¿Cómo es tu práctica de meditación? ¿Qué es lo que haces normalmente?

Tengo dos prácticas de meditación, una de ellas es la meditación zen. Pertenezco a una sangha global de la tradición del maestro vietnamita Thich Nhat Hanh.

Esta meditación la practico básicamente sentada sobre mi tapete con la espalda recta y concentrando mi atención en la respiración.

Hay varios elementos que me ayudan mucho, uno de ellos es el circulo zen, trato de visualizarlo como el flujo de la respiración, un circulo al inhalar y al exhalar. Luego hay otros elementos que la misma práctica nos da, como por ejemplo conectar con las flores al inhalar y sentirnos como la frescura de las flores al exhalar.

Dentro de la sangha compartimos un momento para parar/meditar y otros momentos para hacer una reflexión sobre las enseñanzas del maestro. Pero la practica no es sólo cuando nos reunimos a meditar, también trato de practicarlo tanto como me es posible en la vida cotidiana. Por ejemplo, cuando me tomo una taza de té, pongo toda mi atención a lo que estoy experimentando, cuando escucho a alguien, cuando camino o lavo los trastes.

A veces se me olvida practicar y tengo una App de Plum Village que tiene una campana y cada hora suena, esto es una señal que debo regresar al presente, parar y respirar. A veces soy muy buena meditadora y a veces muy mala, jajaja.

La segunda practica está vinculada a una tradición de yoga que se llama Kundalini Yoga. En esta, la meditación es distinta, aquí conectamos con el sonido y vibramos mantras. Por lo regular entonamos los mantras por lo menos 30 minutos y el poder que tienen es el de limpiar el subconsciente, como lo hacemos en gurmuki que es la palabra del gurú. Ésta tiene un efecto sobre nuestro cuerpo de tranquilizar nuestra mente y entrar en un estado de plenitud y de paz.

Lo maravilloso de esta práctica es precisamente la música y la vibración.

Esto lo hago en comunidad últimamente en internet o estoy poniendo los mantras en mi playlist y es como cuando se te pega una canción y la traes todo el día, de repente se te pega el mantra.

2. ¿Qué te motivó a empezar a meditar?

Lo que me motivó a empezar a meditar fue un novio que tuve que era budista, por medio de el conocí el Budismo y de ahí no me solté.

Espero que sea para toda la vida. He tenido la oportunidad de conocer diferentes estilos de meditación y estos en los que estoy ahora. ¡Me gustan mucho!

3. ¿Qué cambios has notado en tu vida desde que meditas?

He pasado por una infinidad de cambios, pero siento que uno de los más importantes ha sido el de reconocer mis emociones como algo natural.

Si siento enojo, pues siento enojo. Y no es bueno ni malo, simplemente trato de abrazarlo. Antes me sentía muy culpable sintiendo enojo, tristeza o frustración, ahora sólo dejo que sean y me ha ayudado a ser más compasiva conmigo misma.

También, disfruto más los detalles sencillos. Mis niveles de estrés son distintos, obviamente sí me sigo estresando y teniendo ansiedad, pero siento que ya no son tan efervescentes como en el pasado, tengo más control sobre mis estados internos.

4. ¿Cómo consideras que la meditación ha beneficiado la relación que tienes con tu trabajo creativo?

Uff, aquí está una parte bien importante. Soy de naturaleza TDAH y era medio desesperada (aún un poco) ya quería ver el resultado y eso me generaba mucha ansiedad y al final las cosas no me gustaban y entraba como en crisis creativas, no me sentía bien y sentía que no encontraba mi esencia en mi trabajo. Todo esto ha sido un proceso gradual. Ahora estoy del otro lado.

Amo los procesos cada día más y más y disfruto cada pequeño gesto, es como un viaje en el que voy descubriendo y explorando. Esto me ha llenado de satisfacción y plenitud.

Claro, ahora siento que siempre es una obra continua, pero ya le agarre el hilo y ahí voy tejiendo, todo esto se lo atribuyo totalmente a mi relación con la meditación y mi capacidad para disfrutar.

5. ¿Algún consejo le quieras dar a alguien que tenga ganas de empezar a meditar? 

Empieza a meditar hoy, 5 minutos, 10 minutos, los minutos que le quieras dedicar.

Siento que cada persona puede encontrar algún estilo que le llame más o en el cual se sienta cómoda.

Investiga tipos de meditación, asiste a centros de meditación, acércate a conocer los beneficios. Hay mucha información sobre esta práctica y donde sientas el match no te sueltes.

Requiere disciplina y determinación pero finalmente es algo que te puede cambiar tu vida de manera significativa, estoy segura.

Para ver el trabajo creativo de Jane, visita sus páginas de instagram:
@mustanjane y @nienmore

El efecto espuma

La espuma en los productos de limpieza no determina su efectividad. Está comprobado.

La espuma no limpia, es solamente un efecto especial.

Pero estamos tan acostumbrados a ella que nos cuesta creer lo contrario.

Me pregunto si pasa lo mismo en otras áreas de nuestra vida.

¿Es la acumulación de riqueza la espuma de la plenitud?

¿Son el estrés y la multitarea la espuma del trabajo bien hecho?

¿Son los regalos materiales la espuma de las relaciones felices?

¿Son la euforia y el placer la espuma de de la auténtica alegría?

Vivimos en una sociedad que juega a engañarse.

Hacemos mucha espuma y limpiamos muy poco.

3 reflexiones

1. Amar es estar presente

¿Cómo vas a dar amor
(a la vida, a ti, a los demás)
si no estás realmente presente?

¿Cómo vas a
escuchar,
entender,
conectar
y empatizar
si no estás ahí
con absoluta aceptación
y apertura?

¿Cómo vas a entregar
lo mejor de ti
si tu cabeza está
en otra parte?

No es sencillo,
pero hay que intentarlo
día con día,
momento a momento.

El verdadero amor
comienza
con una mente atenta
y un corazón despierto.

2. Lo mejor que puedes entregarle al mundo

Lo mejor que puedes entregarle al mundo
es tu yo más profundo

Ese lado de ti que es puro, sensible,
libre, compasivo y generoso

Ese lado de ti tan completo y tan valiente
que no niega su oscuridad
sino que abraza su propia sombra

Ese lado de ti que se desliza con naturalidad,
bailando como si nadie estuviera mirando

Y no importa lo que hagas con tu vida,
no importan tu carrera, ni tus logros, ni tus errores,
al final lo más valioso que tú y el mundo
se llevarán de esta experiencia
serán esos momentos en los que te permitiste ser tú,
viviendo a corazón abierto

Intenta hacerlo lo más que puedas.

3. El trabajo interno

Como sociedad, creemos que el trabajo más valioso es el que nos conduce a alcanzar ciertos logros personales, profesionales y materiales. Depositamos ahí la mayor parte de nuestra atención.

Y no digo que todo eso no sea importante, pero es necesario recordar que hay otro tipo de trabajo que es igual de valioso. Me refiero al trabajo interno.

Si no volteamos a ver de manera intencional el cúmulo de creencias, apegos, miedos, heridas y programaciones con el cual hemos cargado desde que nacimos, transitaremos por la vida en modo automático y repetitivo, sin experimentar una plenitud real y profunda.

En cambio, si observamos eso que hay en nuestro interior y lo entendemos y lo desmantelamos con paciencia y cariño, entonces, poco a poco iremos construyendo una vida más libre y auténtica. Una vida donde esos logros que tanto ambicionamos, se darán de adentro hacia a fuera, de forma genuina, auténtica y natural.

Ve a terapia, medita, escribe acerca de tus emociones, haz lo que mejor te resulte, pero haz el trabajo. Ir hacia adentro jamás es una pérdida de tiempo.

Indigestión mental por exceso de contenido

No sé tú, pero yo me siento sobrepasado por la enorme cantidad de contenido cautivador que existe en internet:

Artículos
Podcasts
Videos
Webinars
Newsletters
Ebooks
IG Stories
Cursos
Noticias
Documentales
Series
Películas

Es demasiado
y todo me llama la atención
y me abrumo
y me distraigo
y dejo las cosas a medias
y me siento insatisfecho, inquieto e insuficiente.

Tanto contenido me produce una especie de indigestión mental.

¡Y yo no quiero eso!

Yo lo que quiero es ampliar mis horizontes aprovechando las bendiciones del contenido de calidad. Pero sin descuidar mi tranquilidad, mi enfoque y mi salud mental.

¿Y cómo puedo lograrlo?

Aún no tengo la receta final (si es que existe), pero hay cosas que estoy poniendo en práctica y están funcionando (algunas veces más que otras).

Si te pasa lo mismo que a mí, tal vez quieras probar estas 7 recomendaciones que pueden ayudarte a establecer una relación más sana y provechosa con la enorme cantidad de contenido interesante que se genera día con día.

1. Acepta que no vas a poder con todo (y suelta)

Reconoce el hecho de que es imposible digerir todo el contenido que te llama la atención. De hecho es muy poco lo que realmente vas a poder disfrutar con calma y a profundidad. Interiorizar esto, te ayudará a soltar esa ambición de querer estar al tanto de todo.

2. Cambia la palabra “debería” por “podría”

En lugar de decir “debería leer esto” cada vez que encuentres un artículo interesante, mejor di algo así como “podría leer esto, pero prefiero dedicar mi tiempo a esto otro”. En otras palabras, deja de culparte por no revisar todo el contenido que te resulta relevante y empieza a celebrar las decisiones que te ayudan a respetar tus prioridades. ¡Inténtalo! La próxima vez que descubras un video con un título cautivador, di “podría ver este video, pero prefiero usar esos 5 minutos para meditar”.

*Este concepto de debería vs. podría lo saqué del libro How to Communicate Like a Buddhist de Cynthia Kane

3. Elige tus fuentes favoritas (e ignora todo lo demás)

Encuentra 2 ó 3 fuentes que te gusten mucho (por ejemplo, tus podcast favoritos) y consulta únicamente el contenido generado por esas fuentes. Después de un tiempo cambia de fuentes para agregarle variedad al contenido que consumes. Esta idea puede ayudarte a establecer límites y también a tener más certeza de que el contenido que consumas sea de tu agrado.

4. Deja de seguir tantas cuentas

Esto no requiere demasiada explicación. Simplemente permítete eliminar cuentas de tu feed. ¡No tienes que seguir a todo el mundo! Menos es mejor.

5. Limita tu tiempo frente a la pantalla

Este consejo es el más obvio, pero a la vez es el más difícil de llevar a cabo. Trata de establecer una estructura que te permita limitar el tiempo que pasas frente a tu computadora, celular y televisión. Elige horarios del día libres de pantallas y procura realizar actividades “en la vida real” que te ayuden a cultivar un bienestar físico, mental y emocional.

6. Disfruta “el arte de no hacer nada”

Muchas veces consumimos contenido porque sentimos que “estar sin hacer nada” es algo que no tiene ningún provecho. Pero yo he aprendido que los momentos de silencio y quietud sirven para que nuestra mente realice esa “digestión mental” que tanto necesitamos, porque le damos chance a nuestro cerebro de procesar y depurar información.

7. Menos teoría, más práctica

Este consejo aplica especialmente a quienes disfrutan el contenido asociado al desarrollo personal. Muchas veces nos sumergimos tanto en saber más y más, que se nos olvida pasar a la práctica (¡lo más importante!). Mi recomendación es establecer temporadas de muy poca teoría y mucha práctica.

Y esto es todo.

Cuéntame si te identificas con mi problema y si has intentado algunas otras herramientas.

Las 4 nobles verdades (con Juan de Dharma Tic)

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¿Has escuchado hablar de las 4 nobles verdades del budismo? En este episodio invité a Juan del canal Dharma Tic a que nos cuente acerca de este tema. Te darás cuenta que tiene mucha relación con la filosofía minimalista y con mindfulness. ¡Espero que te guste y te sirva! Visita el canal en Youtube de Juan.

Esfuérzate, pero no demasiado

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Un episodio acerca de encontrar balance entre dos extremos: el esfuerzo sobre-exigente y la relajación sin propósito. Te comparto 3 preguntas que puedes hacerte para diagnosticar si estás en alguno de los dos extremos y algunas ideas para inclinar la balanza. Las ligas que menciono en el episodio son: www.lavidaminimal.com/auto y www.lavidaminimal.com/grupo

Cómo tratar a una persona

Escúchala de verdad,
sin interrumpirla,
sin juzgarla,
sin quererla convencer de nada.

Hazla sentir en confianza,
háblale desde el corazón,
háblale con claridad,
háblale con la verdad.

Dale su espacio,
permite que sea libre,
celebra su autenticidad,
demuéstrale que crees en ella,
ayúdala a crecer,
pero sin forzarla,
respeta su proceso,
no la obligues a nada.

Exprésale tus necesidades,
comunícale lo que quieres
y también lo que no quieres,
pero no esperes perfección.

Suelta expectativas,
no deposites en esa persona
el peso de tu bienestar,
no le corresponde.

Déjala ser independiente
y sé independiente tú.

Aléjate si es necesario,
acércate si el corazón te lo pide,
pídele perdón si le has hecho daño.

Deséale todo lo bueno del mundo,
sin importar lo que haga o deje de hacer.

Se sentirá bien en ti,
se sentirá bien en esa persona,
ya lo verás.