Meditar puede mejorar tu relación de pareja

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¿Te ha pasado que estás con tu pareja y haces un comentario estúpido que detona una discusión innecesaria?

Por lo regular son comentarios que:

-Pudiste evitar o decir con palabras más inteligentes
-Lo único que logran es arruinar tu relación durante las próximas horas
-Si los hubieras pensado un poco más, no los hubieras dicho

A mí también me pasa, pero desde que empecé a meditar, me sucede mucho menos.

En situaciones donde antes hubiera reaccionado de una manera impulsiva, ahora tengo la capacidad de hacer una mini-pausa que me ayuda a pensar mejor lo que voy a hacer o decir.

Esto es algo que he notado después de 5 semanas de meditar diariamente por 10 minutos.

Para ser honestos, es el único logro tangible que la meditación me ha dado hasta hoy, pero lo considero muy valioso y por eso quiero compartirlo.

Meditar: nada del otro mundo

Meditar es entrenar tu mente para regresar al momento presente.

¿En qué consiste?

Contrario a lo que muchos piensan, meditar no significa “relajarse”. De hecho es un ejercicio incómodo, pero que mejora con la práctica.

Dicho en palabras sencillas, lo que tienes que hacer es esto:

Siéntate con la espalda recta (no tiene que ser en un tapete de yoga, puede ser en una silla)

Cierra los ojos y enfoca tu atención en tu respiración: observa el aire entrando y saliendo por tu nariz o en tu abdomen.

(Recomiendo evitar la meditación guiada, es mucho más efectivo meditar sin guía)

Te darás cuenta que no es sencillo, porque a los pocos segundos, tu mente empezará a divagar. Pensarás en los pendientes del día, en las noticias, en lo que vas a comer, en alguna escena de tu serie favorita, ¡en cualquier tontería! Esto es normal. El chiste es regresar a tu respiración lo más pronto posible.

Y cuando regreses a tu respiración, a los pocos segundos, volverás a pensar en otra tontería. El reto volver a tu respiración una y otra vez hasta que termine el tiempo que hayas asignado a tu meditación.

Al paso de los días, tu mente irá ganando habilidad para regresar al momento presente en menos tiempo. De esta manera, cuando estés en una situación cotidiana, tu cerebro estará bien entrenado para hacer esa pequeña, pero valiosa pausa que te ayudará a reaccionar mejor con tu pareja o cualquier otra persona.

No es tan difícil como suena y puedes hacerlo durante 5 minutos. El chiste es que lo hagas diario. Es mejor meditar 5 minutos todos los días que 20 minutos 3 veces a la semana.

Quizás es un hábito que cuesta trabajo, pero te aseguro que tu pareja te lo va a agradecer.

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La vida minimal es un blog personal donde comparto mis propias experiencias de minimalismo y mindfulness. El objetivo es lograr más personas conozcan estas prácticas y puedan experimentar los grandes beneficios que éstas pueden traer a sus vidas.

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Minimalismo es paz

img_20160921_111113Minimalismo es saber que la felicidad no está en las cosas que tenemos,
sino en las experiencias que vivimos.

Minimalismo es saber que riqueza no significa ser mejor que otros,
sino tener la capacidad de ayudar a quien lo necesita.

Minimalismo es hacer espacio para las cosas importantes
como el amor, la familia y la caridad.

Minimalismo es desprendernos de todo lo que no sirve,
incluso de las cosas no materiales, como la envidia, el odio y la apatía.

Minimalismo consumir menos petróleo, menos plástico, menos comida chatarra.

Minimalismo es reducir para tener más,
más libertad, más amor y más paz.

Minimalismo es paz.

Reto de la semana: Un escritorio minimal

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Tener menos posesiones puede ayudarnos a sentirnos más libres, ligeros y enfocados en las cosas importantes.

Nuestro espacio de trabajo es ideal para empezar a experimentar con el minimalismo. Es un lugar donde pasamos mucho tiempo, es fácil de depurar (en comparación con una casa) y los beneficios pueden sentirse casi de inmediato.

Por eso, esta semana te reto a tener un escritorio minimalista.

Estos son los 4 pasos a seguir:

1. Depurar

Tómate unos minutos del día para depurar tu área de trabajo. Ten un bote de basura y bolsas de plástico a la mano.

Empieza tirando los papeles que ya no sirven. A veces conservamos papelería porque creemos que un día la vamos necesitar, pero ¡vamos! si esos papeles tienen más de un mes es probable que sean sólo basura. Quédate sólo con los papeles realmente importantes y los demás tíralos en un bote de reciclaje de papel.

Sigue con todos esos objetos que invaden tu área de trabajo (libros, cds, cajas, artículos de oficina que nunca usas, revistas, etc.). Trata de ser realista y conserva únicamente lo que en verdad te sea necesario para desempeñar tu trabajo. Todo lo demás tíralo o dónalo a alguien que lo necesite.

Finalmente depura objetos personales (juguetes, fotos, tazas, etc.) Quédate únicamente con lo que realmente disfrutes tener cerca de ti. Todos los objetos personales lo que no contribuyan a hacerte feliz en el trabajo, sólo te están estorbando ¡deshazte de ellos!

Al final tendrás un espacio de trabajo más inspirador y ordenado, donde te sentirás más a gusto para trabajar.

(Sé que es difícil encontrar tiempo para hacer esto, pero haz un esfuerzo. Te aseguro que es tiempo muy valioso que se te retribuirá en el futuro)

2. Mantener

El segundo paso es aún más importante que el primero y consiste en mantener el espacio depurado el mayor tiempo posible.

¿Cómo lograrlo? Usando el mismo criterio que usaste para depurar: ¡sé realista! Si es algo que no te servirá en un futuro, no lo conserves. Trata de mantener la superficie libre de papeles que no son útiles y no te quedes con nada que se vaya a convertir en un estorbo.

Un buen consejo es hacer una limpia al final del día (te tomará sólo unos segundos). Así al día siguiente, encontrarás tu espacio organizado y listo para empezar un nuevo día de trabajo.

3. Disfrutar

Ahora que tienes un escritorio minimalista, puedes aprovechar esa sensación de “empezar de cero” y hacer algunos cambios que puedan ayudarte a disfrutar más tu trabajo.

Quizás sea un buen momento para empezar a ser más organizado con tus pendientes, reencontrarte con la emoción que te llevó a elegir tu carrera, tener un nuevo enfoque sobre los errores y los aprendizajes de cada día o llevarte mejor con tus compañeros.

El minimalismo nos da la oportunidad de abrir puertas a nuevos cambios en nuestra vida y tener un escritorio minimalista puede ser uno de ellos.

4. Compartir

Este paso es opcional. Si decidiste hacer el reto, me encantaría que compartieras una foto del resultado. Súbela a Facebook y etiqueta a @LaVidaMinimal

Cómo ser feliz con menos

*Este es un post que escribí en colaboración para Querido Dinero

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Vivimos en una sociedad acostumbrada a querer más. Más riqueza, más posesiones, más ropa, más viajes, casas más grandes, celulares más nuevos, coches más caros.

Pensamos que tener más, nos hará más felices. Y terminamos gastando nuestro dinero en felicidad temporal que lo único que hace es dejarnos en ceros al final de cada quincena.

Jim Carey dijo una vez: “Espero que todos pudieran ser ricos, famosos y dueños de todo lo que siempre soñaron, sólo para que supieran que ésa no es la respuesta”

En Harvard estudiaron durante 75 años a un grupo de personas para descubrir qué los hacía felices, y ¿qué crees? la respuesta ya la tenían los Beatles: All you need is love.

Sé lo que estás pensando. ¿Ser un hippie que vive de paz y amor? ¡Para nada! Todos necesitamos comprar cosas (y algunas sí nos ayudan a ser felices) pero es importante detenernos a pensar el verdadero propósito de lo que compramos, sobre todo si nuestras finanzas personales no son las mejores.

El minimalismo como estilo de vida

El minimalismo es un término normalmente aplicado en arte y arquitectura. Pero, también es un una forma de vivir.

Ser minimalista consiste en utilizar tu tiempo, energía y dinero únicamente en las cosas que le dan verdadero valor y significado a tu vida.

Pensar de esta manera puede ayudarte a ser feliz con menos (menos gastos, menos posesiones, menos deudas), pero también teniendo más (más tiempo libre, más ahorros, más tranquilidad).

Es un cambio de mentalidad que puede traer muchas ventajas a tu vida, pero como sabemos que estás aquí por temas de dinero, te presentamos:

3 consejos minimalistas para mejorar tus finanzas

1. Simplifica

Echa un vistazo a tu casa, a tu clóset, a tus cajones. ¿cuántas de las cosas que tienes realmente usas? Probablemente encontrarás muchísimas que en lugar de servirte, son un estorbo. El primer consejo es deshacerte de todo lo que no usas y quedarte únicamente con lo esencial. Depurar tu casa no sólo te dará más espacio, orden y libertad. También podrás ganar algo de dinero vendiendo las cosas que están en buen estado, pero que simplemente no usas.

2. Cuestiona

Ahora que tienes una casa libre de excesos, es tiempo de empezar a cuestionar las nuevas cosas que traes a tu vida. Cuando estés a punto de comprar algo, hazte 2 preguntas, ¿comprar esto realmente me hará feliz? ¿podría gastar este dinero en algo mejor?. Hacerte estas preguntas puede ahorrarte miles de pesos que podrás usar en algo más valioso como un ahorro de emergencia, una inversión o ese viaje con el que llevas años soñando.

3. Disfruta

Empieza a disfrutar las cosas simples de la vida. Pasar tiempo con tus amigos o tu familia, salir a caminar, leer un libro, cocinar una rica cena. Todas esas cosas que nos dan felicidad real y no cuestan nada. Aprender a disfrutar las experiencias en lugar de lo material, hará que cada vez desees comprar menos cosas. ¡Imagina todo el dinero que puedas ahorrar de esta manera!

Sabemos que el dinero no sólo se va en compras impulsivas. Entendemos que la renta, la gasolina, el mandado y los recibos de luz son gastos que no podemos evitar, pero estamos seguros que aplicar estos consejos te servirán de cualquier manera. Porque al final de todo, all you need is love.

6 cosas que sucedieron cuando empezamos a tener menos

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Fue hace poco más de un año cuando descubrí el minimalismo como estilo de vida. Primero empecé a leer libros y blogs; después decidí llevar la teoría a la práctica.

A grandes rasgos, el minimalismo consiste en remover los excesos que saturan nuestra vida y quedarnos sólo con lo esencial.

Poco a poco, mi esposa y yo hemos implementado esta práctica en nuestra vida y en poco tiempo hemos empezado a notar cambios que van más allá de simplemente tener una casa más ordenada.

Nuestra casa no es ultra minimalista. Si la visitas encontrarás adornos, fotos, libros, juguetes de nuestro perro y muchos instrumentos musicales, sin embargo, hemos depurado bastante.

Nuestro clóset tienen sólo la ropa que usamos, nuestra cocina tiene únicamente los utensilios que necesitamos, nuestros cajones tienen muy pocas cosas y rara vez compramos algo nuevo.

Estamos muy felices con lo que hemos logrado, por eso quiero compartir con ustedes 6 beneficios del minimalismo que hemos experimentado hasta hoy.

1. Nos sentimos más libres

En nuestra casa se respira un aire de tranquilidad, como si todo lo que la habita se sintiera libre y ligero. No hay saturación, no hay encierro, todo encaja perfecto. Fuera de casa sentimos lo mismo, como si no necesitáramos nada más que a nosotros mismos.

2. Limpiar es más fácil y rápido

Hay menos ropa que lavar, menos objetos que limpiar, menos cosas que ordenar. El lavabo del baño tiene tan pocas cosas que es súper fácil pasar un trapo, igual con los muebles y con el piso. Dejar la casa como nueva sólo nos toma un par de horas de trabajo en equipo.

3. Todo está siempre en su lugar

Al tener menos cosas, es más fácil que todo esté ordenado. Todo lo que tenemos está donde debe estar y es fácil encontrarlo. Los cajones se sienten tan ligeros que te inspiran a guardar cada objeto con cariño, dejándolo listo para ser utilizado de nuevo.

4. Mejoraron nuestras finanzas

Ser minimalista es darte cuenta que no necesitas mucho para ser feliz. Cada vez compramos menos y cuando compramos algo, lo hacemos con conciencia. Hemos podido ahorrar más de lo que pensábamos y preferimos usar nuestro dinero en viajes o experiencias.

5. Nos sentimos más ligeros emocionalmente

Esto suena difícil de creer, pero la realidad es que al liberarte de pertenencias, aprendes también a liberarte de emociones. Hemos tenido pláticas donde compartimos que ambos nos sentimos menos atados a las emociones. Más libres, más felices.

6. Valoramos las cosas más importantes

Nos hemos vuelto más agradecidos con la vida, gracias a que lo material ya no es tan importante. Siempre vemos lo bueno que nos pasa, damos gracias por cada bendición que tenemos y disfrutamos cada una de ellas.

Tal vez pienses que el minimalismo no es para ti, o quizás consideres que no necesitas deshacerte de nada. Pero te invito a pensarlo, a echarle un ojo a tu casa, a las cosas que tienes. Te aseguro que encontrarás más de una cosa de la que puedes despedirte sin remordimiento.

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“La vida minimal” es un blog personal donde comparto mis propias experiencias de minimalismo y mindfulness. El objetivo es lograr más personas conozcan estas prácticas y puedan experimentar los grandes beneficios que éstas pueden traer a sus vidas.

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7 ventajas de no tener el NUEVO iPhone

iphone7

Mi teléfono es un Alcatel Idol, me costó $3,000 pesos. Soy feliz con ese teléfono y no necesito más.

No es que no me guste el iPhone. De hecho me gustan los productos de Apple. Tengo una MacBook y antes tenía un iPhone 4, pero decidí abandonar una batalla que nunca ganaría.

Cada año sale una nueva versión de iPhone, una versión mejorada (como si la anterior no hubiera sido suficientemente buena) y cada vez es más costosa.

Cada año que pasa, el modelo anterior se vuelve más y más obsoleto. Es una historia que no parece tener fin y que consume nuestra atención y nuestro dinero.

Sé que mi Alcatel también se volverá obsoleto algún día, pero creo que es un cambio menos evidente. Mientras mi teléfono siga funcionado, no tendré una razón para comprar uno nuevo.

Estas son las 7 ventajas que he vivido al no tener iPhone por casi 2 años.

1. No me siento atrasado
Dejar de comprar iPhone significa renunciar a estarme actualizando cada año. Es estar conforme con el teléfono que tengo, sin importar si es el 5, el 6 o el 7.

2. Sin deudas ni plazos forzosos
Las compañías de teléfono aprovechan la euforia del iPhone para venderte el teléfono a crédito y obligarte a comprar sus planes. En cambio, mi Alcatel lo compré de contado y contraté un plan de $200 pesos mensuales que puedo cancelar cuando quiera.

3. No necesito más funciones
Uso mi teléfono para hacer llamadas, escribir por Whatsapp, pedir Uber, tomar fotos y revisar Twitter y Facebook de vez en cuando. Mi teléfono cumple perfecto con eso. ¿Para qué pagar más por un teléfono con el que haré exactamente lo mismo que hago con mi teléfono actual?

4. No necesito un nuevo estuche
Comprar un nuevo iPhone implica comprar más cosas. Otro estuche, otro tipo de cargador y gadgets actualizados. Mi teléfono sigue funcionando con el primer estuche que compré y no necesita audífonos inalámbricos.

5. Puedo ahorrar
Estamos en una época en la que es primordial construir un fondo para el retiro. No gastar en iPhone nuevo me da la oportunidad de destinar mi dinero a un ahorro que en el futuro me será más útil que cualquier nueva función que el iPhone más nuevo me pueda ofrecer.

6. Riesgos menos costosos
Imagínate perder tu iPhone, que te lo roben, que se te moje, que se rompa la pantalla. Ouch. En cambio, si algo le pasa a mi Alcatel, me dolería menos. No es lo mismo perder un celular de $20,000 que uno de $3,000.

7. Disfrutar lo que tengo
La necesidad de tener cosas nuevas, a veces no ciega de disfrutar lo que ya tenemos. Mi Alcatel cumple con lo que debe cumplir y mi energía la dedico a otras cosas más importantes.

7 ventajas de no tener iPhone

iphone7

Mi teléfono es un Alcatel Idol, me costó $3,000 pesos. Soy feliz con ese teléfono y no necesito más.

No es que no me guste el iPhone. De hecho me gustan los productos de Apple. Tengo una MacBook y antes tenía un iPhone 4, pero decidí abandonar una batalla que nunca ganaría.

Cada año sale una nueva versión de iPhone, una versión mejorada (como si la anterior no hubiera sido suficientemente buena) y cada vez es más costosa.

Cada año que pasa, el modelo anterior se vuelve más y más obsoleto. Es una historia que no parece tener fin y que consume nuestra atención y nuestro dinero.

Sé que mi Alcatel también se volverá obsoleto algún día, pero creo que es un cambio menos evidente. Mientras mi teléfono siga funcionado, no tendré una razón para comprar uno nuevo.

Estas son las 7 ventajas que he vivido al no tener iPhone por casi 2 años.

1. No me siento atrasado
Dejar de comprar iPhone significa renunciar a estarme actualizando cada año. Es estar conforme con el teléfono que tengo, sin importar si es el 5, el 6 o el 7.

2. Sin deudas ni plazos forzosos
Las compañías de teléfono aprovechan la euforia del iPhone para venderte el teléfono a crédito y obligarte a comprar sus planes. En cambio, mi Alcatel lo compré de contado y contraté un plan de $200 pesos mensuales que puedo cancelar cuando quiera.

3. No necesito más funciones
Uso mi teléfono para hacer llamadas, escribir por Whatsapp, pedir Uber, tomar fotos y revisar Twitter y Facebook de vez en cuando. Mi teléfono cumple perfecto con eso. ¿Para qué pagar más por un teléfono con el que haré exactamente lo mismo que hago con mi teléfono actual?

4. No necesito un nuevo estuche
Comprar un nuevo iPhone implica comprar más cosas. Otro estuche, otro tipo de cargador y gadgets actualizados. Mi teléfono sigue funcionando con el primer estuche que compré y no necesita audífonos inalámbricos.

5. Puedo ahorrar
Estamos en una época en la que es primordial construir un fondo para el retiro. No gastar en iPhone nuevo me da la oportunidad de destinar mi dinero a un ahorro que en el futuro me será más útil que cualquier nueva función que el iPhone más nuevo me pueda ofrecer.

6. Riesgos menos costosos
Imagínate perder tu iPhone, que te lo roben, que se te moje, que se rompa la pantalla. Ouch. En cambio, si algo le pasa a mi Alcatel, me dolería menos. No es lo mismo perder un celular de $20,000 que uno de $3,000.

7. Disfrutar lo que tengo
La necesidad de tener cosas nuevas, a veces no ciega de disfrutar lo que ya tenemos. Mi Alcatel cumple con lo que debe cumplir y mi energía la dedico a otras cosas más importantes.

2 pensamientos frecuentes (e inútiles)

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Llevo 3 semanas meditando y practicando mindfulness de manera habitual, y aunque es poco tiempo, ya he empezado a descubrir algunas cosas.

En este post quisiera compartir una de ellas.

Hoy intenté practicar mindfulness mientras corría. No llevé música, simplemente corrí tratando de poner atención total a mis pasos y a mi respiración. Obviamente no pude mantenerme atento todo el tiempo, pues había interrupciones mentales que me alejaban de mi objetivo. Esto es normal, de hecho la práctica consiste precisamente en regresar al presente cada vez que la mente empiece a divagar.

Haciendo este ejercicio, pude observar algo que llamó mi atención: Gran parte de los pensamientos que llegaban a mí, podrían agruparse en una de estas dos categorías:

1. Un juicio emitido
Pensamientos sobre otras personas (no necesariamente un juicio malo)

2. Qué dirán de mí
Pensamientos sobre lo que otras personas podrían tener a cerca de mí.

Hice una nota mental sobre este hallazgo y decidí analizarlo después. Seguí corriendo procurando enfocarme sólo en mis pasos y mi respiración.

Ya con más calma, analicé detenidamente estos 2 tipos de pensamientos y me di cuenta que suelen ser muy recurrentes. No importa a dónde vayamos ni con quién estemos, nuestra mente suele emitir juicios o a pensar en el qué dirán.

Supongo que esto es natural, pues somos seres sociales, pero también creo que son pensamientos que no sirven de mucho y que, peor aún, afectan nuestra realidad, nuestra productividad, nuestras relaciones y nuestra paz interior.

Vamos por la vida juzgando y sintiéndonos juzgados. Ambos, son pensamientos inútiles porque no aportan algo valioso a nuestra vida.

¿Cómo evitarlos?

Es algo que apenas empiezo a trabajar, pero creo que es justo a través de mindfulness que podemos liberar nuestra mente de este tipo de pensamientos.

Estos son los pasos que estoy poniendo en práctica, cuando un juicio o un “qué dirán” llega a mi mente:

1. Lo identifico y me detengo a observarlo

2. Me recuerdo a mí mismo: “este es un pensamiento inútil”

3. Lo dejo partir

Practicar mindfulness ejercita la mente y la vuelve más sabia al momento de reaccionar ante nuestros pensamientos. Acostumbrarnos a observar el presente con detenimiento, puede ayudarnos a reaccionar más objetivamente no sólo ante estos 2 tipos de pensamientos, sino a todo aquello que no nos resulta útil en nuestra vida.