Las 3 capas del minimalismo

iceberg.003.jpegEn la superficie, pareciera que el minimalismo consiste únicamente en tener pocas cosas materiales. Sin embargo, el trasfondo de este estilo de vida va mucho más allá de solamente depurar nuestros espacios.

Podríamos decir que existen 3 capas del minimalismo. Y entre más profundicemos en ellas, más será el valor que esta filosofía aportará a nuestra vida.

Primera capa: menos posesiones

Esta es la capa visible. La punta del iceberg. Consiste en vivir felices y satisfechos teniendo menos posesiones. ¿Cómo? Deshaciéndonos de todo lo que no usamos o no suma valor a nuestra vida y quedándonos sólo con lo más importante.

Esta capa nos da beneficios prácticos como más espacio, más orden, menos distracciones y menos estrés.

Podemos llegar a ella a través de sesiones de depuración, una técnica que se resume en revisar cada uno de nuestros espacios y asegurarnos de eliminar todo aquello que no cumple un verdadero propósito.

Segunda capa: menos deseos

Después de tener menos, sigue querer menos. Esto significa extinguir esa necesidad incesante de querer más. Llegamos a esta capa cuando aprendemos a cuestionar nuestros deseos y a entender cuáles son verdaderos y cuáles son simplemente impulsos o formas de llenar una carencia emocional.

Esta capa puede ayudarnos vivir con mayor satisfacción, gastando menos dinero. Incluso puede darnos la oportunidad de tener un trabajo donde ganemos menos, pero que nos haga más felices.

Una buena técnica para llegar a esta capa es la gratitud. Una herramienta que consiste en crear hábitos y rutinas para agradecer de manera consciente las cosas que tenemos en nuestra vida.

Tercera capa: menos apego

La capa más profunda del minimalismo es el desapego. Aceptar que la felicidad pura radica en nuestro ser y no en cosas externas. Debemos reconocer que nada nos pertenece: ni las cosas, ni las personas, ni nuestro trabajo, ni la naturaleza, ni nada. En otras palabras, es aprender a quitarle el “mi” o el “mío” a las cosas. Todo es transitorio. Todo es parte de algo más grande que nosotros mismos.

El desapego puede ayudarnos a vivir con mayor libertad y aceptación. Podemos perderlo todo y aún así seguir siendo felices.

Para llegar a esta capa se necesita un involucramiento más profundo en nuestra espiritualidad. Sentarnos a meditar  para descubrir nuestro “yo consciente” y liberarnos del ego, puede ser el primer paso que nos lleve al verdadero significado del minimalismo.

20 segundos para contemplar

es-001Algo que he practicado últimamente, es dedicar unos segundos de mi día a contemplar y disfrutar el momento presente. 

Esta es una de las tantas técnicas de minfulness que existen y quizás la más sencilla, porque toma poco tiempo y no exige demasiada concentración.

Llevarlo a cabo me ha ayudado a encontrar momentos de relajación y gratitud, sin importar dónde me encuentre o qué actividad esté realizando.

Si te interesa ponerlo en práctica es muy sencillo. La clave está en creer en que puede hacerte un bien y sobre todo en convertirlo en un hábito, es decir, hacerlo todos los días.

¿En qué consiste?

1. Deja de hacer lo que estás haciendo por un momento (por 20 segundos)

2. Haz una respiración profunda, inhalando y exhalando por la nariz lentamente

3. Voltea a tu alrededor, observa el lugar en el que te encuentras

4. Pon atención a las personas que te rodean, a la temperatura, a la luz, o a cualquier sensación

5. Contempla con calma, sin juzgar lo que sucede, sin desear que nada sea distinto a lo que ya es

6. Sonríe tratando aceptar el momento y sobre todo apreciando lo bueno que puedas observar. Puede ser algo tan obvio como me siento saludable o tengo una silla cómoda o estoy rodeado de gente que aprecio

Puedes hacerlo en cualquier situación y estoy seguro que siempre encontrarás algo valioso qué apreciar.

Inténtalo ahora y descubre qué pasa. Lo peor que puede pasar es que pierdas 20 segundos de tu vida probando algo nuevo.

Lo que sí podemos hacer (sobre Trump)

trump.jpgMe gustaría dar una opinión diferente a lo que he leído este día en las redes sociales. No con el afán de “ser disruptivo”, ni de “ponerle optimismo a la situación”, sino con la genuina intención de aportar otra perspectiva a este tema.

Todos sabemos lo que implica y representa la elección de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos. Sin embargo, hay cosas que podemos hacer y cosas que no podemos hacer.

No podemos cambiar los resultados. No podemos cambiar la mentalidad de Trump, ni la de sus seguidores. Tampoco podemos influir en las decisiones políticas que puedan tomarse. Por más que nos enojemos, por más que nos decepcionemos y por más que expresemos nuestro coraje, no hay nada que podamos hacer para cambiarlo.

Lo que sí podemos hacer, es tomar un rol activo en nuestra realidad. En nuestra persona, en nuestra familia y en nuestra comunidad.

Podemos ser más amorosos
Si Trump promueve el odio, entonces promovamos el amor. ¿Cómo? Siendo más amables y empáticos. Con las personas que nos rodean, con nuestro medio ambiente, con nuestra ciudad y sobre todo con la gente que piensa diferente a nosotros.

Podemos ser más pacíficos
Si Trump incita a la violencia, entones incitemos a la paz. Podemos empezar por nosotros mismos. Siendo más pacíficos con nuestros pensamientos y nuestras palabras. Contagiemos una actitud de paz en nuestra familia, en nuestro trabajo, en el tráfico y en nuestra comunidad.

Podemos ser más generosos
Si Trump prefiere el egoísmo y la codicia, nosotros podemos hacer lo contrario. Podemos ser más generosos. Compartir lo que tenemos, regalar una sonrisa, regalar nuestro tiempo para escuchar a los demás, ayudar a quien lo necesita y entender que la forma más pura de ser feliz es haciendo felices a los demás.

Quizás ya está muy dicho que el verdadero cambio empieza en nosotros mismos. Pero no encuentro otra cosa que sea más verdadera que esto. 

Creo que esto está sucediendo por algo. Tal vez es tiempo de salirnos de nuestra zona de confort y empezar a hacer algo diferente. Cualquier cambio que hagamos, por más pequeño que sea, es mejor que nada.

El odio no se vence con más odio.

3 formas optimistas de ver la muerte

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La muerte es inevitable e impredecible (todos moriremos y no sabemos cuándo).

Esta es una realidad que puede provocarnos angustia, pero también puede servirnos como un recordatorio para vivir una vida más significativa.

He aquí 3 maneras en las que la muerte puede cambiar nuestra percepción de la vida:

1. No todo está en nuestro control

La muerte nos demuestra que todo puede cambiar en cualquier momento.

Todos los días suceden cosas que no podemos evitar. La vida hace de las suyas, sin importarle nuestros planes, deseos o expectativas.

¿Qué es lo positivo de esto? Muchas veces nos preocupamos y nos estresamos por cosas que no podemos controlar. En cambio, si aceptamos que no todo está bajo nuestro control, podemos liberarnos de muchas frustraciones, recibir con aceptación lo que la vida tiene para nosotros y ser un poco más felices.

2. Este momento es lo único que tenemos

Es común vivir a la expectativa del futuro. Pensando que la felicidad es algo que está por venir. Vivimos esperando el fin de semana, las próximas vacaciones o la culminación de algún proyecto.

Pero la muerte nos recuerda que lo único que tenemos es el momento presente. ¡Nadie nos garantiza que mañana estaremos vivos!

Tener esto en cuenta no significa “vivir cada día como si fuera el último” (ese me parece un cliché imposible de cumplir), sino reflexionar sobre la importancia que tiene este preciso momento.

Pienso que gran parte de la felicidad consiste en tomarnos el tiempo de observar nuestro alrededor, contemplar lo que está pasando en este instante y disfrutarlo sin importar de qué se trate.

3. Los bienes materiales no son lo más importante

Al morir, seremos recordados por nuestras acciones, no por nuestras pertenencias.

Cuando aceptamos que no somos dueños de nada y que las cosas materiales son sólo eso, podemos empezar a enfocarnos en lo que somos y no en lo que tenemos. Esta es la razón por la que considero que el minimalismo tiene tanto valor.

El minimalismo nos invita a valorar las cosas más importantes de la vida, desprendiéndonos de todo aquello que se quedará y se olvidará después de nuestra muerte.

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Este post fue inspirado por La Semana de la Impermanencia del buen Chocobuda (quizás el primer mexicano en escribir sobre minimalismo hace ya muchos años atrás)

5 características de los minimalistas

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Un minimalista es alguien que ha decidido, deliberadamente, vivir con menos pertenencias.

No por conformismo, ni codicia, ni mediocridad. Sino por la satisfacción de tener una vida más tranquila y ordenada.

Minimalismo no significa tener poco, sino tener lo suficiente (y ser feliz con eso). Tampoco significa dejar de comprar, sino comprar lo necesario (y ser feliz con eso).

Entonces, ¿cómo vive un minimalista?

Estas son 5 características que los describen:

1. Sus espacios están ordenados

Un minimalista siempre tiene orden en su casa, en su cocina, en su escritorio, etc. Y no porque se la pase todo el tiempo ordenando. De hecho, los minimalistas dedican muy poco tiempo de su vida a limpiar y ordenar, ¿por qué? porque tienen pocas cosas y saben exactamente dónde guardar y encontrar cada una de ellas.

2. Tienen finanzas sanas

Los minimalistas rara vez gastan en cosas que no necesitan y rara vez se endeudan. Por ende, tienen un mejor control de su dinero. Además, gracias a su estilo de vida, tienen más tiempo libre para dedicarse a revisar y planear sus finanzas.

3. No tienen apego a las cosas materiales

Ser minimalista es saber que la felicidad no está en los bienes materiales, y que el éxito no se mide con el tamaño de una casa o el modelo de un automóvil. Los minimalistas prefieren encontrar la felicidad en sus relaciones personales y en las experiencias que viven día con día.

4. Son agradecidos

Minimalismo significa ser felices con lo que ya tenemos, y para lograrlo debemos practicar la gratitud. Los minimalistas son personas que día con día agradecen y valoran las cosas que tienen, tanto las físicas, como las intangibles.

5. Viven satisfechos

Un minimalista no desea tener más. Un minimalista vive en plenitud, porque sabe que todo lo que necesita, ya lo tiene.

Smartphone Minimal

smartphone¿Cuántas aplicaciones tienes?
¿Cuántas usas realmente?
¿Cuándo fue la última vez que depuraste fotos y archivos?

Es increíble la cantidad de tiempo que convivimos con nuestro teléfono, y la poca atención que dedicamos a mantenerlo óptimo, ligero y funcional.

El minimalismo es una herramienta que puede servirnos incluso para mejorar la relación con nuestro smartphone.

Estos son algunos consejos minimalistas que puedes seguir:

1. Elimina aplicaciones

Algunos teléfonos vienen con aplicaciones ya instaladas que nunca usamos, además tendemos a bajar apps que con el tiempo dejamos de utilzar. Éstas no sólo están ocupando memoria y datos, sino que te están robando espacio visual y practicidad.

2. Depura archivos y fotos

Dedica unos minutos a revisar tus fotos y archivos. Quizás encuentres fotos duplicadas (típico que tomas 2 a ver cuál queda mejor) y archivos viejos que no necesitas conservar. Borra todo lo que puedas y quédate sólo con lo más valioso e importante. También es recomendable respaldar de vez en cuando.

3. Borra conversaciones y grupos de WhatsApp

Es común hacer grupos que después se quedan en el olvido. Si ya no tienen futuro ¡salte de ellos y bórralos!. También es recomendable eliminar chats, sobre todo esos que tuviste con personas con las que casi no tienes comunicación.

4. Agrupa aplicaciones

Una vez que elimines todas las apps que no usas, identifica aquellas que utilizas con menos frecuencia y agrúpalas para que ocupen menos espacio visual.

5. Elige un buen fondo de pantalla

Te recomiendo buscar un fondo de pantalla minimalista. Elige una imagen que te transmita calma visual, busca algo con pocos elementos. Esto hará más agradable la interacción con tu teléfono.

El minimalismo puede aplicarse a muchas áreas de nuestra vida, como en nuestro lugar de trabajo o hasta en Faceboook. Juega con la regla “menos es más” en donde creas conveniente, verás que es muy liberador.

5 pasos para dejar de comprar lo que no necesitas

5-pasos¿Cuántas de las cosas que compramos necesitamos realmente?  ¿Cuántas compramos por impulso, ansiedad o porque “nos lo merecemos”?

Creo que es normal comprar cosas sólo porque nos gustan o nos hacen felices. El problema es cuando compramos por costumbre, convirtiéndonos en víctimas del consumismo.

Nuevos zapatos, nuevo teléfono, nuevo automóvil, nueva casa…

Comprar cosas sin pensarlo bien, no sólo afecta nuestras finanzas personales, sino que puede hacernos sentir eternamente insatisfechos (siempre vamos a querer algo más).

Cambiar este hábito no es fácil, pero poniendo en práctica estos 5 pasos es posible tomar decisiones de compra más conscientes.

1. Analiza tu forma de comprar

Detente un momento a pensar en tus hábitos de consumo. Analiza tus últimas compras y recuerda por qué las hiciste ¿compraste dejándote llevar por una emoción? ¿compraste cosas nunca volviste a usar? ¿comprar implicó endeudarte? Tal vez descubras algunas cosas sobre ti que no sabías. Esto es un buen paso para empezar a decidir mejor lo que compres en un futuro.

2. Revisa lo que ya tienes

Muchas veces compramos más y más cosas sin ni siquiera saber lo que tenemos en casa. Te recomiendo hacer una pequeña depuración. Echa un vistazo a tus pertenencias y trata de deshacerte de lo que no usas. Te sorprenderás de la cantidad de cosas que tienes y ni te acordabas. Cuando yo hice mi primera depuración, ¡mi vida cambió! A partir de ese momento decidí dejar de acumular más pertenencias. Tal vez te pase lo mismo.

3. Evita tiendas y centros comerciales

¡Aléjate de la tentación! Los centros comerciales y tiendas (tanto físicas como en internet) pueden despertar tu instinto consumista en un instante. Procura salir a otros lugares donde comprar no sea la actividad principal. Puedes pasar tiempo al aire libre o disfrutar la compañía de las personas que amas. Después de un tiempo de cultivar este hábito, verás que podrás pasar por tu tienda favorita siendo inmune a las compras impulsivas.

4. Acostúmbrate a cuestionar cada compra

Cultiva el hábito de detenerte un momento antes de comprar algo. Piensa en la razón por la cual quieres comprarlo, piensa si realmente lo necesitas o si es algo que verdaderamente te hará feliz. Intenta seguir este diagrama que hice para Querido Dinero:

cuestiona


5. Disfruta

Disfruta las cosas de la vida que no cuestan. Estoy seguro que esto no necesita explicación.

Si tú no eres una persona consumista, pero conoces a alguien que pueda servirle este post, te invito a compartirlo.

¿Por qué escribo este blog?

por-que-escribo

El minimalismo no es algo nuevo y hay cientos de blogs al respecto. Entonces, ¿por qué escribir “La vida minimal”?

Podría resumirlo en 3 razones:

1. Para forjar mi compromiso

El minimalismo es una filosofía que mejoró mi vida en muchos sentidos. No sólo cambió mi perspectiva sobre las cosas que consumo y poseo, también me ayudó a crear hábitos positivos que no tenía antes, como hacer ejercicio, meditar, comer saludable, tener una casa ordenada, ahorrar y ser conscientemente agradecido todos los días.

Considero que escribir públicamente sobre estos temas, me compromete a mantener estos hábitos (no puedo profesar algo que no practico). Además me ayuda a reflexionar, conocerme mejor y encontrar nuevas ideas que puedo aplicar en mi vida.

2. Para llevar el minimalismo a más personas

Mi lógica es: si conoces algo que puede ayudar a otras personas ¡compártelo!

Si bien, podría darle “share” a los artículos que he leído en otros blogs, considero que tiene mucho más valor escribirlo desde mi perspectiva y basado en mi experiencia, sobre todo para las personas que me conocen (siempre será más  inspirador leer algo que le pasó a un amigo que a un desconocido).

Por otro lado, la mayoría de los blogs que existen sobre minimalismo son en inglés y considero que generar contenido en español, puede ayudar a que más personas conozcan el tema.

3. Para aportar algo positivo al internet

Todo lo que hay en internet está hecho por personas como tú y como yo. Lo triste, es que mucho contenido que vive en la red es vacío, negativo y nocivo.

Pienso -de la manera más humilde- que al escribir este blog estoy aportando algo positivo al internet.

4. Para escribir más y mejor

Siempre me ha gustado escribir, pero por un tiempo dejé de hacerlo. Escribir La vida minimal me ha hecho retomar mi gusto por la escritura, y al mismo tiempo me ha retado a escribir más y mejor.

Más, para mantener el blog activo y actualizado. Y mejor porque debo esforzarme en escribir de forma interesante y atractiva, de tal manera que la gente prefiera leer esto que la último chisme de las Kardashian.

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Por el momento me siento muy emocionado con este proyecto. Estoy recibiendo buenos comentarios de la gente que me rodea y eso me motiva aún más. No puedo esperar a escribir el siguiente post.

Facebook minimal

unfriendEl minimalismo no sólo consiste en deshacernos de cosas materiales, sino que de todo aquello que no aporta valor a nuestra vida. Ya sea información que no nos interesa, o personas que no significan algo para nosotros.

Borrar gente de Facebook puede parecer cruel y antisocial, pero desde mi punto de vista, es un mal necesario que puede ayudarnos a tener una vida más simple.

Hace un par de meses, decidí que en mi Facebook personal solamente debería tener personas que:

-Quiero
-Me interesa saber de sus vidas
-Les tengo un verdadero cariño del pasado
-Disfruto las cosas que comparte
-Admiro

Poco a poco fui borrando gente hasta que mis amigos se redujeron casi a la mitad.

Descubrí que casi el 50% de mis contactos, eran personas que:

-Conocí una sola vez y nunca volví a ver
-Acepté por compromiso o porque teníamos amigos en común
-Fueron compañeros de la escuela o del trabajo, pero ya no tenía nada en común con ellos
-Compartían cosas que no me interesaba ver

Hoy mi Facebook es algo que disfruto, pues todo lo que aparece en mi timeline proviene de contactos que decidí mantener por una buena razón y no sólo “porque sí”.

Y tú ¿cuántos amigos tienes?

Te invito a echarle un ojo a tus contactos. Te aseguro  que encontrarás más de uno que podrás eliminar sin problema y que no te arrepentirás.

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La libertad de no querer nada

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El minimalismo no consiste únicamente en tener menos, sino en querer menos.

Aunque este estilo de vida comienza por deshacerte de todo lo que no usas, lo más satisfactorio viene después; cuando descubres que todo lo que necesitas ya lo tienes. Y que no deseas nada más.

No me malinterpreten. No se trata de no tener nada. Yo aún tengo muchas cosas y me siento afortunado de poder tenerlas. Tengo computadora, televisión, celular, instrumentos musicales y ropa que me gusta. Sin embargo, hoy puedo decir que no necesito nada más.

Tengo ropa suficiente
Tecnología suficiente
Espacio suficiente

Me siento feliz con lo que tengo y no quiero más. Eso me hace sentir ligero, libre, despreocupado y sin ninguna carga.

Puedo describir este sentimiento con un ejemplo imaginario:

Si me ganara una promoción en la cual puedo entrar a un centro comercial y llevarme gratis todo lo que quiera. Saldría del centro comercial con las manos vacías.

Es una sensación de libertad que disfruto mucho y que además me da la oportunidad de darle un mejor uso a mi dinero, tiempo y energía.

crazy-shoping

¿Y tú qué tantas cosas quieres? ¿Qué tantas cosas compras? ¿Qué podrías dejar de querer?

Próximamente escribiré algunos consejos para iniciar en el minimalismo basados en mi experiencia personal. Si quieres estar enterado dale like a la página de La vida minimal en Facebook.